Diario de Juan, Capitulo 1

person Publicado por: Juan - Miembro fundador de Scrotal Skin Care list En: Hola, soy Juan. La primera historia En: comment Comentario: 0 favorite Golpear: 55
Diario de Juan, Capitulo 1

Me llamo Juan. Tengo 31 años. Vivo en Barcelona, trabajo en una empresa de tecnología, voy al gimnasio tres veces por semana, salgo con mis amigos los viernes, y los domingos cocino con mi pareja. Podría decir que tengo la vida bastante ordenada: me cuido, me mantengo activo, me preocupo por mi salud.

Me sé la rutina de memoria: exfoliante los lunes, serum los miércoles, protector solar todos los días. Me corto el pelo cada tres semanas, me arreglo la barba con precisión casi obsesiva. Hasta me compré una crema especial para las ojeras porque alguien me dijo que a los treinta empiezan a marcarse.

Pero hay una cosa que nunca he hecho. Nunca me he tocado los huevos. Nunca me he parado frente al espejo, ni en la ducha, ni en la cama, a revisarme con calma. Nunca me he preguntado si todo está bien ahí abajo.

Y no es porque tenga miedo. No es porque sospeche algo. Es simplemente porque nunca lo pensé. Porque nadie me lo enseñó. Porque entre colegas hablamos de fútbol, de series, de viajes, de trabajo… pero jamás de esto. Porque en casa me enseñaron a lavarme los dientes, a ponerme desodorante, a usar condón, pero nadie me dijo: “revísate los huevos de vez en cuando”.

Lo curioso es que me preocupo por todo lo demás. Voy al dentista cada año, me hago analíticas cuando toca, controlo lo que como, hasta me obsesiono con la cantidad de proteína que meto en el batido post-entreno. Pero esa parte de mi cuerpo, la más obvia, la más presente, la que literalmente está ahí cada día… la he ignorado por completo.

Y ahora que lo pienso, es absurdo. Es como si hubiera una lista invisible de cosas que los hombres no revisamos. Como si hubiera un acuerdo silencioso de que “eso no se toca”. Y yo, como la mayoría, lo seguí sin cuestionarlo.

No sé cuándo empezó a parecerme normal. Quizá cuando aprendí a afeitarme bien y a elegir la crema adecuada. Quizá cuando me di cuenta de que me preocupaba más la caspa que lo que pasa entre las piernas. Quizá cuando asumí que cuidarse era solo lo que se ve: la cara, el pelo, los músculos.

Hoy lo digo en voz alta porque me parece ridículo que a los 31 siga sin saber cómo hacer algo tan básico. No es valentía ni cobardía: es costumbre. Es silencio. Es tabú.

Y si te soy sincero, apuesto lo que quieras a que tú tampoco lo has hecho.

Comentarios

Sin comentarios en este momento!

Deje su comentario

Domingo Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio Julio Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre